Se refiere a pensamientos y creencias negativas e irracionales, preocupaciones excesivas, pensamientos catastróficos, dificultad para concentrarse…
Áreas de intervención
Ansiedad
La ansiedad es una respuesta emocional natural que experimentamos cuando nos enfrentamos a situaciones que percibimos como amenazantes, por lo tanto es una reacción adaptativa que nos prepara para enfrentarnos o escapar de un peligro. Sin embargo, cuando esta respuesta es desproporcionada, muy intensa o persistente puede llegar a afectar negativamente a nuestra calidad de vida y por lo tanto es recomendable buscar ayuda profesional para aprender a gestionarla de una manera adecuada y funcional.
La ansiedad se manifiesta en 3 planos:
Ansiedad fisiológica
Se refiere a cambios físicos que ocurren en el cuerpo cuando experimentamos ansiedad como taquicardias, respiración acelerada, tensión muscular, sudoración, mareos o náuseas…
Ansiedad conductual
Se refiere a los comportamientos que adoptamos en respuesta a la ansiedad, pueden ser intentos de evitar las situaciones que provocan la ansiedad o bien de controlar los síntomas: evitación, rituales, aislamiento, inquietud…
Entre los trastornos más frecuentes asociados a la ansiedad y referenciados por la clasificación internacional están el Trastorno de estrés postraumático, las fobias específicas o la fobia social, el Trastorno de Pánico, el Trastorno de Angustia, Trastorno Obsesivo-compulsivo, Trastorno de ansiedad generalizada…
Depresión
La depresión se caracteriza por una alteración del estado de ánimo, caracterizada por una sensación persistente de tristeza, vacío o desesperanza y una pérdida de interés en actividades previamente placenteras. Los síntomas más comunes son: estado de ánimo bajo, pérdida de interés, alteraciones en el sueño, cambios en el apetito, sentimientos de culpa o inutilidad.
En Díaz Albo Psicología nos centraremos en identificar patrones de pensamiento negativos y disfuncionales, promover la reestructuración cognitiva, y fortalecer las habilidades de autorregulación emocional. El objetivo es restablecer el equilibrio emocional y mejorar la motivación y el bienestar general recuperando la actividad normalizada y satisfactoria.
Aunque no siempre es así, en los trastornos depresivos, con frecuencia es recomendable combinar la terapia psicológica con la psicofarmacológica.
Duelo
El proceso de duelo es la respuesta emocional y psicológica que experimentamos tras la pérdida de un ser querido, bien por fallecimiento, separación, o cualquier otro tipo de pérdida. Es una experiencia única para cada individuo por lo que su duración e intensidad puede variar de unos a otros. El duelo es en realidad una respuesta natural y normal ante la pérdida, es el proceso de adaptación emocional a una nueva realidad sin la presencia de lo perdido y generalmente se atraviesa en diferentes etapas.
Sin embargo, en ocasiones, la pérdida de un ser querido puede generar un proceso de duelo complejo en el que ese dolor puede ser abrumador, persistente o incapacitante y es conveniente recibir apoyo profesional para su correcto procesamiento. En Díaz Albo Psicología acompañamos a las personas en este proceso, ayudándolas a encontrar la aceptación y adaptación a la nueva realidad para reencontrar el equilibrio y bienestar emocional.
Trastorno de la conducta alimentaria
Los trastornos de la conducta alimentaria están relacionados con distorsiones cognitivas y emocionales sobre la imagen corporal y los hábitos alimentarios. Sin embargo, nunca es una simple obsesión por el físico o por estar delgado/a, sino que conlleva otros problemas adyacentes como baja autoestima, acontecimientos vitales estresantes, inseguridades, trastornos del estado de ánimo, ansiedad, etc. Y, por lo tanto, en consulta debemos tratar no solo la relación con la comida sino todo ese trasfondo también.
Entre los trastornos de la conducta alimentaria más frecuentes encontramos la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón.
Trastornos de la personalidad
Los trastornos de personalidad se caracterizan por patrones persistentes de pensamientos, comportamientos y emociones rígidos e inflexibles que causan importantes problemas en el funcionamiento general y especialmente en las relaciones interpersonales.
Estos trastornos tienden a manifestarse en la adolescencia o al principio de la edad adulta y los síntomas son crónicos, es decir, permanecen a lo largo de la vida; sin embargo el tratamiento psicológico brinda a las personas que padecen un trastorno de personalidad las herramientas necesarias para flexibilizar patrones de pensamiento y comportamiento disfuncionales y mejorar así sus relaciones sociales, laborales y familiares.
Entre los trastornos de personalidad más frecuentes tenemos el trastorno de personalidad narcisista, paranoide, por evitación, histriónico…
Trastornos de la adolescencia y la infancia
En esta área, se abordan dificultades emocionales o conductuales en niños y adolescentes, como problemas de adaptación, trastornos de ansiedad (miedos y fobias, trastorno de ansiedad por separación…), problemas de autoestima, conductas disruptivas o dificultades escolares. Estos desafíos pueden afectar a su bienestar y a su capacidad para relacionarse con su entorno familiar, social y educativo.
El objetivo final siempre va a ser fomentar un desarrollo emocional saludable ayudándoles a comprender y gestionar sus emociones para que puedan enfrentar tanto los desafíos que puedan estar atravesando como los que estén por venir.
Adicciones
Las adicciones pueden ser patrones de consumo ((con sustancias) cocaína, cannabís, heroína, estimulantes, alcohol, tabaco…) o comportamientos repetitivos y compulsivos ((sin sustancia) el juego, la tecnología, las redes sociales o las compras) que afectan de manera muy significativa al individuo, así como también a su entorno familiar, social y laboral. Estas pueden surgir debido a una combinación de factores y en muchas ocasiones se utilizan como una forma de lidiar con el estrés, la ansiedad, la depresión u otros problemas emocionales.
Por ello, es fundamental un enfoque integral e individualizado en el que se aborde la raíz de la adicción, se desarrollen habilidades de afrontamiento efectivas y se reestructuren aquellos patrones de pensamiento que están manteniendo el ciclo de la adicción.
Terapia de pareja
En la actualidad, las relaciones de pareja se han abierto a distintas modalidades, alejándose del modelo tradicional más estable y normativo. Esta evolución ha traído consigo nuevas formas de vinculación, cada una con sus propios retos y oportunidades.
La evolución y el pronóstico de una relación afectiva dependen en gran medida de las habilidades de comunicación de sus integrantes —tanto en la emisión como en la recepción del mensaje—, así como de la calidad de los valores compartidos, el tipo de compromiso establecido, su mantenimiento y su capacidad de adaptación a lo largo del tiempo.
Inevitablemente, toda relación de pareja se enfrentará a conflictos y a distintas fases de adaptación, como el inicio de la convivencia, las presiones de las familias de origen, la llegada de los hijos, su posterior independencia, la jubilación, o situaciones críticas como la infidelidad o la celotipia.
La terapia de pareja tiene como objetivo facilitar y mediar en la mejora de la comunicación, la resolución de problemas, la toma de decisiones y la gestión de los desacuerdos. Ya sea para fortalecer la relación o, en caso de ruptura, para que esta sea lo menos traumática posible, la terapia busca promover una comunicación respetuosa y de calidad que minimice el impacto emocional tanto en los miembros de la pareja como en sus hijos, si los hubiera.
Trastornos Adaptativos
Son respuestas emocionales y de comportamiento desproporcionadas fruto de procesos de cambio del entorno (residencial, laboral, escolar…), de la situación afectiva (separaciones, matrimoniales, nido vacío…) o de la salud. Suelen cursar con sintomatología ansiosa y/o depresiva y alteraciones del comportamiento.
Habilidades sociales
Las habilidades sociales son esenciales para interactuar de manera efectiva y saludable con los demás, tanto en el ámbito personal como profesional. Si te cuesta interactuar en situaciones sociales o te resulta difícil establecer relaciones saludables, es fundamental desarrollar y fortalecer tu capacidad para relacionarte con los demás. A través de un enfoque práctico y personalizado, trabajaremos para mejorar tu confianza, tus habilidades de comunicación, y ayudarte a establecer y mantener relaciones más saludables, así como a manejar y resolver conflictos de manera constructiva.